A veces nublas mi vista, me confundes y pierdo el equilibrio, me lastimas… y me susurras al oído que si me voy contigo, todo el sufrimiento acabará…
- ¿Acabará… el sufrimiento? Pero si no sintiera dolor… ¿Cómo saber que estoy viva?
Me abrazas…
- Hay miles de maneras de hacerte sentir viva… sin dolor.
- Tus ojos no muestran más que engaño… ¡suéltame!
- ¿Engaño? Lo que quiero es ayudarte…
Te acercas a mí, con tu palidez y ese humo negro que sale de ti. Por alguna razón nunca te he temido, solo me das lástima…
- Siempre he estado contigo, desde que naciste, yo era quien te acunaba cuando tu madre no estaba cerca, cuando eras niña yo jugaba contigo cuando nadie más lo hacía… cuando llegaste a la pubertad y no entendías a los demás yo recibía tus lágrimas… ¿Ya lo olvidaste? ¿Quién te ha abrazado desde entonces? ¡Yo he sido tu único amigo! Y ni siquiera me has puesto nombre…
- Yo… lo lamento.
- Fui yo quien te besó por primera vez, yo conozco todo sobre ti, y tú nunca me pones atención.
- ¿Cuál es tu nombre?
- Me llaman de muchas maneras, y sería muy aburrido recitarte la lista, ¿Por qué no eliges un nombre para mí?
- Un nombre… uhm… no lo sé… ¿Qué clase de nombre se adecuaría a ti?
Después de pensarlo un rato llegué a una conclusión…
- ¿Qué tal Noir?
- ¿Noir?
- Significa “negro” en francés… ¿Te gusta?
- … si viene de ti, lo acepto…
- ¡Oh! Debo irme… son las doce…
- ¿Te acompaño?
- No puedo evitarlo ¿Verdad?
Tomé dinero del desayunador, me puse mi gorra y me fui… Noir iba a mi lado…
- ¿Acabará… el sufrimiento? Pero si no sintiera dolor… ¿Cómo saber que estoy viva?
Me abrazas…
- Hay miles de maneras de hacerte sentir viva… sin dolor.
- Tus ojos no muestran más que engaño… ¡suéltame!
- ¿Engaño? Lo que quiero es ayudarte…
Te acercas a mí, con tu palidez y ese humo negro que sale de ti. Por alguna razón nunca te he temido, solo me das lástima…
- Siempre he estado contigo, desde que naciste, yo era quien te acunaba cuando tu madre no estaba cerca, cuando eras niña yo jugaba contigo cuando nadie más lo hacía… cuando llegaste a la pubertad y no entendías a los demás yo recibía tus lágrimas… ¿Ya lo olvidaste? ¿Quién te ha abrazado desde entonces? ¡Yo he sido tu único amigo! Y ni siquiera me has puesto nombre…
- Yo… lo lamento.
- Fui yo quien te besó por primera vez, yo conozco todo sobre ti, y tú nunca me pones atención.
- ¿Cuál es tu nombre?
- Me llaman de muchas maneras, y sería muy aburrido recitarte la lista, ¿Por qué no eliges un nombre para mí?
- Un nombre… uhm… no lo sé… ¿Qué clase de nombre se adecuaría a ti?
Después de pensarlo un rato llegué a una conclusión…
- ¿Qué tal Noir?
- ¿Noir?
- Significa “negro” en francés… ¿Te gusta?
- … si viene de ti, lo acepto…
- ¡Oh! Debo irme… son las doce…
- ¿Te acompaño?
- No puedo evitarlo ¿Verdad?
Tomé dinero del desayunador, me puse mi gorra y me fui… Noir iba a mi lado…


1 comentarios:
Me gustó el escrito, pienso que va a ser algo extenso y espero que lo sea. Me gusta, como no tenés idea, la manera en que escribís. Cuidate y espero ver más de tus escritos.
Sinceramente, un lector/amigo/...:$...
Erick
(PD: corregí unos pequeños errores que tenés (K))
Publicar un comentario