Muñeca I

viernes, 20 de marzo de 2009

 


Hace calor… encerrada en esta jaula de cemento levanto mis pies para alcanzar la puerta… está cerrada. Levanto mi vestido y me miro de nuevo al espejo, cada día estoy más blanca. *Tap, tap, tap* ¿Qué fue eso? Esos sonidos de pasos… ¿alguien viene? Cepillo mi cabello oscuro, ¿serás tú? ¿Será mi príncipe? La puerta se abre lentamente… No, solo es el demonio que me ha encerrado en esta prisión…


“Canta” –ordenó-


Pero mis canciones son tan vacías… ya no están llenas de esa alegría que siempre las inundaba cuando tu eras mi único espectador, mi corazón palpita levemente, mi vestido de muñeca de porcelana reluce con la luz roja de los ojos de mi secuestrador.


“Eres mi muñeca favorita...” –dice al besar mis risos- “...la más talentosa y la más dócil...” –risas- “...es fácil cuando tengo como manipularte.”


Mis labios rojos no pronuncian palabra, miro tristemente el suelo mientras termino la canción. Una tibia lágrima se desliza por mi piel de nieve.


“No llores… te he traído un obsequio para que sonrías”


El demonio saca una fotografía en un bello marco de plata y la deja sobre la pequeña mesa que está junto a la silla donde siempre se sienta para verme. Sale lentamente de la habitación y da una última mirada al salir para ver mi reacción. Pero sigo sentada en el mismo lugar donde estaba cantando. La puerta finalmente se cierra y camino hasta la fotografía…


“Eres… tú…” –susurro incrédula-


Tu fotografía… estoy segura, ese es tu cabello de zafiro que ondea con el viento, son tus labios rojos como una mística fruta del Edén, son tus ojos dorados como topacios… es tu piel de invierno cálido… La llevo a mi pecho y te abrazo imaginariamente.


Oji-sama… volveremos a vernos pronto… ¿verdad?"


Mis sollozos se apagan en la celda lentamente… hasta que cierro mis ojos vencida por el sueño… tengo tanto tiempo de no verte… de no ver el sol… mi príncipe.

0 comentarios: