El ronroneo de la noche se coló por mi ventana, adormecida, abrí los ojos. El demonio había entrado sin que lo escuchara. Me senté aferrándome a la sábana blanca, cómo un escudo de seda, que esperaba repelara los ataques de ese ser oscuro que me observaba entre las sombras.
- Buenas noches… ¿Te desperté?
Lo miré en silencio, él nunca había venido a verme mientras dormía…
- Sé que es extraño que aparezca a estas horas… pero, quería verte.
Después de verme unos segundos, miró la ventana, la ventana que siempre estuvo sellada, la ventana que quizá nunca vio entrar la luz del día. Se levantó y caminó hacia la cama, retrocedí asustada cubriéndome con la sábana… él se sentó en el borde y mi miró con una expresión vacía…
- Tú no lo sabes… pero hace mucho, dejé libres a todas mis muñecas…
- ¿A todas? –pensé- ¿Por qué? ¿Entonces… porqué sigo aquí?
Lo miré confundida, como si esperaba que el respondiera mis pensamientos, sonrió y me miró con esos ojos desbordantes de maldad…
- Ya no me eran útiles… no me entretenían tanto, como ustedes dos.
- ¿Ustedes… dos? –le pregunté –
- Sí… -sonrió- tú y Fuyu.
Abrí los ojos sorprendida… así que la casa de muñecas había sido vaciada, y solo Fuyu y yo quedábamos junto al demonio…
- ¿Por qué? –pregunté-
- Fuyu era el más inerte de mi colección… parece que ahora su rostro de porcelana ya tiene brillo… -rió suavemente en un tono burlón- ¿Adivina que hace en los ratos en que tú duermes?
Guardé silencio esperando a que continuara, no había relajado mi posición de defensa contra el demonio, aunque ahora, me sentía muy vulnerable…
- Te dibuja… cierra los ojos intentando imaginarte… ¿y sabes que es lo más gracioso?
Sacó de su chaleco una página blanca que había doblado en cuatro, la desdobló con una sonrisa maliciosa y la miró unos segundos…
- Lo más gracioso… -repitió suavemente, su sonrisa burlona desapareció en unos segundos- es que… tiene una gran imaginación.
Soltó la página dejándola caer y se levantó, caminó hasta la puerta y me miró antes de salir, como acostumbraba a hacerlo…
- Por cierto… parece que tú también tienes un poco más de brillo… ¿Me pregunto…?
No dijo nada por unos segundos, luego me miró de nuevo y cerró la puerta, escuché cómo echaba llave al candado de mi celda, al finalizar el ruido, me levanté tímidamente y posé mis pies descalzos en la alfombra roja, junto a mi cama. Levanté el papel que se había doblado en cuatro de nuevo…
- ¿Me imagina…? –susurré-
Abrí el papel y vi el dibujo boquiabierta, el cabello largo y los ojos tristes, la piel pálida, con un ligero rubor en las mejías…
- ¿Soy... yo? –pregunté asombrada-
La similitud era increíble… ¿cómo lo sabía? Si nunca me había visto, pero me sorprendió más, ver que me había dibujado un par de hermosas alas blancas en la espalda… enternecida seguí observando el dibujo y vi unas letras pequeñas en una esquina:
“Mi ángel… mi milagro… mi primavera… Haru”
-------------------------------------------------------------------
Haru: primavera「春」
Fuyu: invierno 「冬」


0 comentarios:
Publicar un comentario