.-Naoko-.
El primer día de primavera de ese año cayó viernes, era un día hermoso, hacía mucho calor y Nadeshico y yo nos reuniríamos con Zafiro en el parque.
Últimamente las reuniones en el parque eran muy comunes, ya que Zafiro pasaba ahí la mayor parte del tiempo, a veces picoteaba en mi ventana para que lo dejara entrar, a veces nos seguía volando, aunque también le gustaba mucho posarse en el hombro de Nadeshico…
- “Aoi tiene un aroma muy fresco” –solía decir-
Aunque ni ella ni yo podíamos sentirlo. La noche anterior había tenido un extraño sueño, sobre el día del accidente. Había muchas cosas que no recordábamos, pero el sueño había recreado una escena muy clara.
Después de caer en el acantilado, el auto había dado varias vueltas hasta llegar al fondo. Parecía que solo Zafiro había sobrevivido, y llorando nos había sacado de auto destrozado, luego había tomado nuestras manos y una luz muy intensa nos había cubierto, entonces el había caído sin vida a nuestro lado.
Llegué al parque, donde Nadeshico comía una galleta, tenía algunas migajas en su mano izquierda, que Zafiro picoteaba…
- Hola- dije al sentarme junto a mi amiga.-
- Hola –contestó Nadeshico.-
- Te noto extraña… ¿Sucede algo? –preguntó Zafiro preocupado-
- Tuve un sueño inquietante…
Les conté mi sueño a los dos que me escucharon en silencio…
- ¿Quiere decir que… nosotras… estábamos muertas? –Nadeshico parecía sorprendida-
- Zafiro… ¿Eso en verdad pasó? –pregunté-
Zafiro guardó silencio un momento, luego nos observó fijamente…
- Sí… eso en verdad pasó. Cuando salí del auto, traté de ayudarlas, pero ya habían muerto… entonces liberé todo mi poder… para traerlas de vuelta. No lo recordé hasta hace poco, no se los había querido decir pues no sabía como iban a reaccionar…
Me quedé helada, no sabía que pensar, mucho menos que decir. ¿Habíamos estado muertas? No dije nada… Nadeshico dejó de comer.
- ¿Tenías poderes? –preguntó seriamente-
- Sí… -murmuró- siempre los he tenido, pero ahora… todos han desaparecido.
Los pájaros cantaban a nuestro alrededor, flores de diversos colores llenaban el sendero.
- Es probable… que esos poderes hayan pasado a ustedes.
- ¿Estás seguro? –preguntó Nadeshico-
- No lo sé… ¿No han sentido algo extraño últimamente?
- A decir verdad… -susurré- he tenido varios sueños que luego se han vuelto realidad, son cosas insignificantes, como lo que comería en la cena, o el color de camisa que usaría alguna persona.
Zafiro saltó de la falda de Aoi a la mía y me miró fijamente…
- Eso puede ser tu poder, sin embargo aun no lo has desarrollado completamente… la visión del futuro.
Nadeshico miró fijamente el suelo y guardó silencio… pasó varios días así, yo no sabía que le pasaba, varias veces le pregunté, pero nunca me contestaba la verdad… yo la conocía lo suficiente para saber que algo sucedía.
Aquel día estábamos en el salón de clases, era temprano, nadie llegaba temprano a biología, no solo porque la clase empezaba a las 6:30 de la madrugada, si no porque era demasiado aburrida.
Yo siempre me sentaba de espaldas a la ventana, más por costumbre que por alguna razón en específico, Nadeshico se sentaba en el primer pupitre de la primera fila, frente a mí.
Solo había dos chicas más aparte de nosotras, de pronto ella miró fijamente a la puerta, parecía un poco asustada, pero no sorprendida, pasó así unos diez segundos…
- ¿Nadeshico… aló? –pregunté-
- Disculpa –dijo después de un rato- ¿Qué me decías?
- Uhmm… ¿Sucede algo?
- No, solo creía ver algo.
- ¿El qué?
- Nada, una sombra…
Esa actitud de ver un punto fijo, comenzó a hacerse costumbre, no lo comprendía hasta esa noche. Eran como las diez de la noche, iba a cerrar las cortinas para dormir, en eso, oí un golpeteo en la ventana… era Zafiro…
- Zafiro, pasa… -dije abriendo la ventana-
El saltó a mi almohada… yo me deje caer junto a él…
- Estoy preocupada… -susurré-
- ¿Por qué?
- Es que… Nadeshico anda rara.
- ¿En serio?
- ¿Qué? ¡No te has dado cuenta! –exclamé indignada-
- ¿De que?
Guardé silencio y cuando logré calmarme, me levanté y lo miré…
- Es obvio que algo le pasa… -dije-
Zafiro parecía desorientado…
- ¿Estará enferma?
- ¡No! ¿No entiendes?
- ¿Qué?
El bendito pájaro negro en que se había convertido mi amigo, no parecía entender de que le estaba hablando…
- Zafiro… algo le pasó a Nadeshico. No sé que fue, pero… estoy segura que algo le pasó, algo… sobrenatural…
- ¿Será que… también experimentó alguna clase de poder?
- Creo que algo así sucedió… pero, no me ha dicho nada…
- Tal vez no sabe como explicarlo…
Esa noche me dormí rápidamente, tuve sueños intranquilos, veía a Nadeshico frente a un lago, después de la orilla sobre había sombras, no se miraba nada mas, solo la pura oscuridad. Ella miraba fijamente la negrura, así como había estado viendo un punto fijo, últimamente, como perdida…
- ¡Nadeshico! –le grité-
Siguió avanzando sin prestarme la más mínima atención, como si yo no estuviera ahí… siguió caminando hasta que se perdió en las sombras, corrí y llegué a la orilla, al poner un pie en el agua, esta se congeló y perdí el equilibrio, cayendo sobre el hielo. Entre las sombras vi unos puntos rojos que centellaban… un miedo invadió mi ser…
- ¡Nadeshico! –grité con todas mis fuerzas-


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